Trocear la cebolla y los champiñones al gusto, y echarlos junto con la mantequilla, remover de vez en cuando y mantener el fuego fuerte para que no se acumule agua y no se cuezan los ingredientes.
Cuando ya están dorados los champiñones añadir salsa de wok y terminar de hacer al gusto.
Es muy importante que no se acumule agua, la sal añadirla al final para no favorecer la perdida de agua.